GNU/Linux, es un sistema operativo completo que apareció el 25 de agosto de 1991 de la mano de Linus Torvalds (aunque es pertinente reconocer que Richard Stallman, había iniciado y liberado distintas herramientas bajo el proyecto GNU), el cual te permitirá disponer de un máximo control y libertad sobre los recursos y hardware de tu equipo, ya sea para su uso como sistema operativo de servidor o entorno de escritorio de manera similar a Microsoft Windows.

A pesar de existir hoy en día muchísimas alternativas y/o distribuciones de GNU/Linux (mis favoritas son Debian, Ubuntu, CentOS, Opensuse, Linux Mint y ElementaryOS), para el desarrollo de esta guía, la cual está orientada a principiantes y entusiastas del software libre o de código abierto, he optado por elegir a Ubuntu, una distribución muy particular desarrollada en 2004 por Canonical, una empresa de Mark Shuttleworth (fundador de Thawte, especializada en certificados digitales y seguridad en Internet) en la que se promueve la “humanidad hacia otras personas” mediante la lealtad de las personas y las relaciones entre éstas. Como dato curioso, te puedo decir que la palabra “Ubuntu”, proviene de las lenguas zulú y xhosa, la cual es vista como un concepto africano tradicional.

Objetivo de este tutorial

En esta guía te mostraré paso a paso, el proceso de instalación se Ubuntu 18.04 Bionic Beaver con Windows con arranque dual o dual boot siguiente 4 pasos fundamentales:

  1. Descargar la imagen ISO de Ubuntu 18.04 Bionic Beaver 18.04 para transferirla a una memoria USB con el propósito de convertirla en un medio “booteable” e iniciar el proceso de instalación.
  2. Preparar la partición NTFS de Windows mediante la desfragmentación del sistema de archivos para su posterior redimensionamiento.
  3. Reducir el tamaño de la partición NTFS de Windows para “asignarle” espacio a la partición Ext3 que requiere Ubuntu 18.04 Bionic Beaver.
  4. Llevar a cabo el resto del proceso guiado de instalación, configuración básica y primeros pasos con Ubuntu 18.04 Bionic Beaver.

Primer paso: descargar imagen de Ubuntu 18.04 y transferirla a una memoria USB

GNU/Linux Ubuntu de Canonical, es una de las distribuciones más nobles y equilibradas que existen hoy en día, debido a que combina la estabilidad y seguridad heredada de una distribución muy respetada como Debian (de quien basó su estructura y arquitectura), con ese espíritu “práctico” y de “apertura” a la exploración y experimentación para incorporar programas y drivers “privativos” código cerrado.

En sus inicios, Canonical tuvo la fantástica iniciativa de distribuir a Ubuntu un CD que te era enviado de manera gratuita a cualquier lugar del mundo, en una época en la cual, el acceso a Internet y el ancho de banda doméstico era limitado, caro o de difícil acceso. Asimismo, tuvieron también la iniciativa de tomar esa práctica de Knoppix para entregarte un “LiveCD” con el propósito de que pudieras probar el sistema operativo sin necesidad de instalarlo.

Hoy en día, Canonical, te ofrece desde la página Web de Ubuntu en https://www.ubuntu.com/#download la descarga de Ubuntu mediante imágenes de CD para su grabado en un CD o DVD, así como también, para transferir dichas imágenes a una memoria USB booteable.

En este punto, podrás observar que existen 4 tipos de descargas principales de Ubuntu:

  1. Ubuntu Desktop, la opción recomendada para usuarios que buscan una distribución de uso cotidiano como sistema de escritorio.
  2. Ubuntu Server, la opción recomendada para profesionales IT que desean instalar y configurar servicios en equipos con propósito de servidor.
  3. Ubuntu for IoT, también recomendada para especialistas que trabajan y experimentan con dispositivos IoT o del Internet de las Cosas.
  4. Ubuntu Cloud, el cual te hace referencia a imágenes de Ubuntu de proveedores de servicios en la nube optimizados para este sistema operativo.

Un dato importante que debes de tomar en cuenta sobre Ubuntu es que, contrario a la costumbre que existía en la época de lanzar nuevas versiones de una distribución o sistema operativo “hasta que estuviera listo” (donde podían pasar años para un salto de versión), Canonical tomó la decisión de implementar un modelo periódico de publicación y liberación de versiones de Ubuntu consistente en:

  • Ciclos de 2 años para liberar versiones LTS (Long Time Support), es decir, distribuciones de Ubuntu son soporte extendido posteriores a su publicación de 3 años para Ubuntu Desktop y 5 años para Ubuntu Server.
  • Ciclos de 6 meses para liberar versiones no LTS, a las cuales cuentan solo 9 meses de soporte, y están basadas en ramas inestables o de experimentación.

Recomendación: si te gusta experimentar, prueba las últimas versiones de Ubuntu, en las cuales encontrarás las últimas novedades e implementaciones con su riesgo correspondiente. Si deseas ir a lo seguro, utiliza siempre versiones LTS para evitar fallos o bugs en tus equipos.

Asimismo, con respecto a la descarga de Ubuntu mediante el uso de BitTorrent, es pertinente saber que así como existe el protocolo HTTP para la transmisión y despliegue de páginas de hipertexto (HyperText Transfer Protocol), BitTorrent, es un protocolo de transferencia de archivos peer-to-peer (red entre iguales o red entre pares) capaz de “distribuir” paquetes de información de un archivo entre todos sus miembros para evitar la centralización del mismo, logrando así, una velocidad significativa de descarga y mayor libertad entre sus usuarios. BitTorrent ha generado mucha controversia desde su aparición ya que precisamente, esa “descentralización” de la información, hace muy difícil y casi imposible impedir aquellos actos considerados como “piratería”. Si te interesa el movimiento Cyberpunk, te recomiendo ver un estupendísimo documental llamado TPB AFK: The Pirate Bay Away From Keyboard, el cual podrás encontrar y disfrutar en https://www.youtube.com/watch?v=GfRFh_h5ICE.

Con lo anterior, para descargar Ubuntu 18.04 LTS Desktop, sigue los siguientes pasos:

Una vez que tengamos el archivo ISO de Ubuntu en nuestra computadora, tenemos 2 opciones:

  • “Grabar” la imagen en un DVD utilizando el Explorador de Windows para ello:

Presionamos botón derecho sobre el archivo ISO en Windows y elegimos la opción “Grabar imagen de disco”.

  • O bien, descargamos la herramienta Rufus desde https://rufus.ie/ y transferimos la imagen a una memoria USB convirtiéndola así en un dispositivo booteable.

Segundo paso: ¡a desfragmentar Windows!

Históricamente, los sistemas de archivos de Microsoft como FAT, FAT16, FAT32 y NTFS (éste último, usado por Windows 10), al momento de “escribir” un archivo en nuestro disco duro, lo “guardan” en las regiones de espacio que están disponibles en ese momento para ello y no de manera contigua. Esto, ocasiona que 1 archivo que tú puedes observar como una unidad de información completa, de manera lógica, esté “escrita” en tu disco duro en diversos “fragmentos esparcidos” en tu disco duro, al inicio o al final de los sectores del mismo y, sin un “orden aparente”. Esto, ocasiona 2 problemas fundamentales: que la velocidad de lectura y escritura sea mayor, lo que nos lleva, por consecuencia, a que la velocidad o “performance” de tu equipo disminuya o sea “más lento” (sin mencionar que el uso de “archivos de intercambio” o “swap” para “emular” una “memoria virtual” nos viene a hacer aún más complicado el problema). En GNU/Linux esto no ocurre así: al momento de que un archivo “se escribe” en nuestro disco, se hace de manera contigua y sin mayores complicaciones.

Ahora bien, ¿por qué no debes instalar Ubuntu en una PC con Windows sin antes haber desfragmentado el disco? Sencillamente, porque puedes perder tu información y datos. Al comentarte esto, no pretendo desalentarte, al contrario: debes saber que es completamente seguro y posible hacer Windows y Linux convivan en una misma PC o Laptop sin problema, solo que hay que hacerlo con estos pasos y con cuidado.

Por ello, antes de Por ello, es importante CONSIDERAR SIEMPRE QUE PARA INSTALAR CUALQUIER DISTRIBUCIÓN LINUX para desfragmentar tu disco duro en Windows, te sugiero 1 de las siguientes opciones:

En ambos casos, deberás realizar el proceso de optimizado, el cual en algunos casos podría durar horas, por lo que te recomiendo considerar dejar el proceso realizándose durante la noche. Los pasos a seguir son los siguientes:

Tercer paso: calcular y asignar tamaños a particiones que destinaremos a Windows y Ubuntu

Windows y GNU/Linux han podido convivir y coexistir desde siempre gracias a una estupenda utilidad llamada GRUB (GNU Grand Unifier Bootloader) que nos permite elegir “al inicio”, el sistema operativo que deseamos “lanzar” al encender nuestra computadora. Más adelante te explicaré en qué consiste esto y por qué es importante tenerlo en mente.

Pero antes de continuar, en este punto, es preciso reflexionar sobre cuánto espacio quieres destinar a una distribución GNU/Linux en tu ordenador.

En mi experiencia personal, te puedo comentar que tengo un disco duro con 1 TB de capacidad (1024 GB, o lo que es lo mismo, 1’048,576 MB) en el cual, he destinado aproximadamente:

  • 250 GB de espacio para albergar Microsoft Windows (sistema de archivos NTFS).
  • 650 GB de espacio para disponer de una unidad de disco en la cual guardo todos mis documentos y archivos (sistema de archivos NTFS).
  • 40 GB de espacio para alojar Ubuntu (sistema de archivos EXT3).
  • El resto son otras particiones generadas por el instalador de Microsoft Windows para usos diversos.

Ahora bien, partiendo del supuesto en el cual has desfragmentado correctamente tu disco duro, en Windows, puedes ejecutar la herramienta de “Administración de discos” para hacer un redimensionamiento de tu partición principal.