La historia de la hormiga

La siguiente historia, a manera de fábula, nos presenta una breve y divertida reflexión sobre la manera en la cual crecen y gestionan sus recursos gran cantidad de organizaciones todos los días. Me ha tocado ver personas trabajando para un sistema de gestión de calidad, y no al revés. Con ello en mente, y tomando como punto de referencia las máximas de Peter Drucker en donde dice que “no hay nada tan inútil que hacer con gran eficiencia algo que no debería haberse hecho en absoluto” o que “los resultados se obtienen de explotar las oportunidades, no al resolver problemas”, te comparto esta simpática historia en espera de que te sirva de idea o referencia de cuánto las cosas pueden ser. ¡Que la disfrutes!

La historia de la hormiga

Cada día, una pequeña hormiga llegaba al trabajo muy temprano, y sin pérdida de tiempo comenzaba sus tareas. Era sumamente productiva y se le veía muy feliz en su actividad.

El gerente, un León, siempre se sorprendía de verla trabajar sin supervisión. Entonces pensó: “si es capaz de producir así, sin alguien que la controle, seguramente podrá hacer mucho más si tiene un supervisor”.

Dicho esto, buscó y reclutó a la cucaracha, quien tenía una experiencia sumamente extensa como jefa, y que además era famosa por preparar y presentar excelentes reportes.

La primera decisión de la cucaracha fue instalar un reloj en el ingreso para controlar los horarios de llegada y salida. Pero como necesitaba además de una secretaria que la ayudara a escribir sus informes, decidió contratar a la araña para que además manejara los archivos y monitoreara las llamadas telefónicas.

El León estaba encantado con los reportes que la cucaracha le enviaba, y le pidió que produjera unos gráficos que mostraran los índices de producción y un análisis de tendencias de manera que pudiera utilizarlos para sus propias presentaciones ante el directorio.

La cucaracha entonces, compró una computadora nueva, una impresora láser, además de contratar ahora a la mosca para dirigir el área de sistemas.

Mientras tanto, la hormiga que una vez había sido tan productiva y relajada, comenzó a resentir y detestar toda esta sobrecarga de papeles y reuniones interminables donde perdía la mayor parte de su tiempo.

Al enterarse de esto el León, llegó a la conclusión de que había llegado el momento de contratar alguien que se hiciera cargo del departamento donde la hormiga trabajaba.

Quien ganó la posición fue la cigarra, cuya primera decisión consistió en cambiar la alfombra y conseguir una silla ergonómica para su oficina. Necesitaba además una computadora y una asistente personal que trajo desde su antiguo lugar de trabajo para que la ayudara con la programación y el Plan de Control Estratégico del Presupuesto.

El lugar donde trabaja la hormiga ahora es triste, nadie se rie ya y todo el mundo camina preocupado… Por esta situación, la cigarra la utilizó como razón suficiente para convencer al León de la necesidad de realizar una encuesta de clima interno.

Y dado que el León había revisado el departamento donde la hormiga trabajaba, era fácil comprobar cómo en este tiempo la productividad se había reducido notablemente. Por ello, su decisión fue reclutar al búho para que realizara una auditoría y sugiriera las soluciones.

Después de 3 meses, éste presentó su reporte y una conclusión final: el departamento tiene exceso de personal.

¿Adivinen sobre quien se pusieron los ojos primero?

Sobre la hormiga.

Las causas: mostrar una actitud negativa y falta de motivación.

1 reply
  1. Flavio
    Flavio says:

    Las causas mostrar una actitud negativa y falta de motivación? si la causa se refiere al punto final estoy de acuerdo, pero en términos generales considero que la causa fue la falta de comunicación del jefe, el león con su subalterno.

    Responder

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